domingo, 4 de enero de 2026

!EL 2025, RECULA A TODA MÁQUINA!

 Dicen que el pueblo siempre está listo para levantar la voz… pero resulta que nuestras dos neuronas rebeldes todavía no se ponen de acuerdo y prefieren seguir jugando al esconde-esconde. Mientras tanto, el contador de bolsillo —ese que solo sirve para sumar las propinas del cafecito— nos deja esperando, mudos, como si la correa del pantalón fuera a resistir eternamente. Spoiler: no resiste. Y cuando revienta, nos deja con los cocos al aire, justo en el fatídico 2025, acompañado de sus doscientos años de ensayo y error.

No es que seamos tontos, sordos o mudos… es que lo practicamos con tanto entusiasmo que ya parece disciplina olímpica. Y ahí están, treinta y tres millones de perusolimitados, zombificados, grabando su propio spin-off de The Walking Dead, arrastrando chancletas hechas con suela de chancho curtida en orines de onagro. Una pasarela de pusilánimes que creen vivir en otra dimensión, rodeados de acémilas con plata y de fronterizos que se carcajean como si el IQ fuera un chiste privado.

Y si uno, masoquista, se atreve a hacer el recuento del añito de miércoles, descubre que la baja inflación es tan real como el Huevo de Pascua convertido en director del BCR. Que las minas, la agroexportación y el Chongreso con sus “invitadas VIP” son la vitrina de la equidad. Que la gestión del gobierno es tan ejemplar que hasta Biafra se tapa la cara de vergüenza.

La verdad: estamos metidos hasta el culantro en un plato de picarones rancios. Los picarones de antaño ya tienen doctorado en el Jirón Azángaro y se preparan para las elecciones como si fueran tesis universitaria.

Las perlas del 2025

  1. Economía: lloraremos, cuando el populorum viaje en el tren de Porky, ¡a toda máquina!, y descubra que estamos vendidos hasta las orejas: Petroperú, Chongreso, asesorías, ascensos y puestos clave: todo en franca liquidación.
  2. Salud: somos choborras de campeonato. La anemia infantil es nuestra mascota nacional, las medicinas llegan después de la pandemia y la TBC nos abraza con tanto cariño que nos escupe sangre en la cara.
  3. Educación: seguimos en el siglo XX. Los profes celebran feriados y remuneraciones mientras los alumnos apenas descifran las vocales. Comprender, ya es sci-fi.
  4. Seguridad: lo único seguro es que si sacas la cabeza del jato, terminas en la morgue. Las motos ya no hacen piques: ahora hacen piques y piquetes.
  5. Desigualdad: tres polos políticos irreconciliables: Norte, Lima y Sur. El centralismo sigue como dictador vitalicio.
  6. Impunidad: la justicia es un club privado. El condenado sabe la pena antes de escucharla y los detenidos hacen turismo vivencial con auspicio del Estado.
  7. Minería: depredadora oficial. La informal ya nos prepara el “Cuarto Ambiente” para la próxima temporada.
  8. Corrupción: piedra angular de Perusalem. Desde los espejitos de la conquista hasta los contratos actuales, seguimos siendo campeones mundiales.
  9. Delincuencia: deporte nacional. Se entrena desde la primaria, se perfecciona en la secundaria y se titula en la universidad. El INPE aplaude la afinación técnica.

Conclusión

Estamos en piloto automático, con el tren descarrilado y el chofer dormido. Eso sí: ¡a toda máquina! Porque si vamos a estrellarnos, que sea con estilo, con picarones en la mano y la correa reventada.

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