jueves, 18 de enero de 2018

LA MULA DE MI COMPADRE


Wenseslao Thorpe era el nombre de mi compadrito, un viejo inmigrante venido quien sabe de dónde; pero él pervivió, desde siempre, metido en nuestra vecindad, construcción vetusta de precarios cuartos o simples habitaciones unifamiliares arrimadas las unas a las otras, fungiendo de departamentos completos que en la práctica se convertían mágicamente, con un solo chasquido de dedos , en una sala primorosa, un acogedor comedor  o un funcional dormitorio provisto con tres camas para doce personas; completando sus servicios con un único baño dispuesto solo con  horario incorporado para que no ocurran ingentes atoros ni inundaciones en cantidades navegables. Pues el atento y solícito gringo, gracias a sus cualidades de experto ingeniero gasfitero, también era ducho en composturas de artefactos propios de la línea blanca y electrodomésticos, su increíble experticia incluía radios, tornamesas o tocadiscos y alguno que otro artefacto utilizado en nuestras precarias cocinas. “El Rocoto”, que era su chaplín de reglamento, otorgado dentro de aquella vetusta edificación del siglo anterior que ahora alojaba 13 familias (mínimo siete integrantes por cuarto, incluyendo perro, pericote y gato). Asimismo, lo de Colorado, se lo había ganado a pulso con méritos propios… y ajenos; ajenos a su noción de paciencia en español, su precaria tranquilidad o su total ausencia de una correa capaz de soportar los chistes, indirectas, el doble sentido de nuestros mensajes o peor, las chapas o nicknames que identificaban a todos y cada uno de los supervivientes de esta paupérrima vecindad, rica en ingenio, pícara y mordaz; pero, sobre todo, chismosa hasta las orejas:
-Comita, “Airampito”, ¿ya se enteró que la “Rabo Loco” está en bolero y con cuatro meses metidos en el bombo?
-¡Ese dato es viejo, Comadrita “Hilacha”, la cuestión es que no se sabe quién la llenao… aunque se sospecha que es el tombo del segundo patio, el “Pistolero Fustrao”, pueee…; pero eso no es nada… lo bravo es…
-¡¿Qué ha pasado, Comita,?! ¡Suelte, suelte la primicia de último minuto… que aquí la tengo a… la abuelita de la Mónica Delta… y además, la que siempre chismea en vivo y en directo!...
-¡No me joda así, vecinita… que seré vieja pero no coj… como usted… bien sabe! Vecinita, ¿se ha enterado por qué el “Colorao está tan fosforito?
-¡Pero si es su estado natural, Comita! Ese gringo de miércoles desayuna, almuerza y come vinagre mezclado con hiel y pólvora... No se le puede ni dar los buenos días porque recibes a cambio una maldición en su media lengua.
-¡Pero eso no es nada! Comparado con el lío en que se ha metido su Colorao…
-¿En qué problema se ha metido ahora ese woncito?
-¡Qué tal cariñito! ¡Woncito nooo! Cariño bonito, ¿es de Polo Campos, nooo?
-¡Coma, Comita… no me vengas con wadas… porque yo las chapo al Toque…pala! Así, que escupe, ¡Escupe… peee! Que me estoy comiendo hasta tus ojotas de pura desesperación…
-¡Para, para mamita…! ¿ojotas? ¡Las de tu mamita! Que yo calzo puro Lois Vuitton
-¡Ja, ja, de… second, ter y cuarta usada, nooo?
-¡Dejémonos de estupideces, nooo! ¡Que usted debe conocer muy bien la del colorado!   
-¡¿Qué cosa?! ¡no me tire su bola! So semejante player profesional…
-En serio, comadrita… Se comenta en el tercer patio que… el Colorado le está arrimando la “cuja” y solo por las noches… ¡Ahhh!
-¡Sí, así es, comadrita! ¿Y porque se ha puesto coloradita, coma? ¿pica, pica por kilos?
-¡Naranjas, cholita! Que yo tengo lo mío…y está de rechupete todavía…
-¿Y porque vas todos los días a su taller y estás metida toda la mañana…? Tanto, que ni compa Daniel, tu marido, varias veces te ha puesto reventada y hedionda como un camote morado… al no encontrar el papeo preparado, ¿Ahhh?
-¡No! Eso fue porque no tenía mi calentadora debidamente aceitada… así que tuve que llevarla la Colorado para que personalmente me la ponga en forma y pa´qué, me la dejó brillando y funcionando a mil revoluciones por segundo… hasta parece nuevecita…
-¿La calentadora o tu batidora? Porque son muy famosas tu par de cuchillas Bormix
-Bueno, bueno, ¿Y qué tendría que yo me “vea” con el Colorado? ¡Yo estoy solterita y sin compromiso… ¡En cambio, tú, que tienes cinco hijos… tres compromisos… y cincuenta… aficionados!
-¡Ni tanto! Ni tanto, ¡pero lo tuyo sí que es el colmo! ¡Cómo es posible que se hayan metido los dos en una refri… y  por cinco horas?
-Bueno, bueno… Fue una cuestión circunstancial… Resulta… que caí en sus redes, digo, fui desesperada y muy caliente para que me arregle el chasís por cuarta vez y él, atento como siempre, me pidió que le ayude a comprobar si enfriaba el sistema que tenía por arreglar entre manos y solo por una cuestión de solidaridad me ofrecí inocentemente y tuve que desnudarme todita, sin sospechar siquiera que él también se metería para refrescarse un poco; mas como nuestros puercos alcanzaban los 50° sin ropa, preferimos quedarnos dentro hasta que nos bajase el entusiasmo. Desgraciadamente, de un momento al otro, cambió al sistema frost y yo me congelé en sus brazos y no tuvo otra opción que darme respiración boca a boca hasta conseguir el ritmo adecuado y así proseguir en su prueba.
-Y de una cosa, se pasó a otra ¿nooo?
-¡La verdad que no! Pero yo se lo advertí… conociendo lo terco y su media lengua del Colorao; sin embargo, a pesar de mis suplicantes ruegos, él echó llave por dentro y prosiguió metido en sus cuatro y me replicaba:
-¡Yo consiguir la temperraturra arecuara… mover, mover, mover more. Ya prenderrme chispa… ¡dale, dale, dale; no parar, no parar. Y yo le supliqué, le rogué y le imploré: -por lo que más quieras, ¡vamos afuera… vamos a tu mesa…! Que se van a enterar y pueden pensar que otra cosa está pasando aquí… Pero como tu compadre es una perfecta mulaaa…

-¡Sí, pueee… sigo sin conocer a esta mula de mi compadre! ¡Chaucito, comadrita!