domingo, 25 de octubre de 2026

SKALA DE LOS Q

 Después de haber estado por un breve lapso (casi por cumplir tres añitos), gozando obligatoriamente de mi Año Sabático, a pesar de no haber hecho mérito alguno; es decir, no haber trabajado ni por una hora seguida, pero, este Choche,  es muy obstinado y qué mejor si se trataba de reconocer en carne propia los derechos humanos fundamentales, entonces era la hora o del tiempo necesario para sacrificar esos mesecitos destinados a filosofar -a pierna suelta- Tiempo necesarísimo para emitir un pronunciamiento de completa desaprobación acerca de la palabra trabajo que siempre me sonaba a una ley del Chongreso y, sobre todo, no solamente hacerlo mío, sino, demostrarlo en vivo y en directo; digo, de tomar este tiempito y vivirlo en carne propia por una urgente necesidad de tremenda meditación incomprendida.

Mi viejo, al ver el poco empeño que le ponía al solo hecho de escuchar la palabrita trabajo y muy cansado de repetir la misma cantaleta cada medio día en los últimos trece años y hallándome todavía en mi camita, lucubrando hasta en sueños en esa maldita palabra, porque me  consideraba una persona muy responsable. Pero, ese día aciago, apareció con un gran valde de agua helada cubierta de hielo y diciéndome amablemente con un garrote de un metro pordiez kilos de peso  que servía para trancar segura la puerta principal.

-¡Hoy día mismo, te bañas y vas al Chongreso; buscas al presi de mi parte y te presentas, que él ya sabe para qué diablos estás allí.

Convencido por su especial amabilidad y consideración, le pedí para los pasajes y por poco me manda a la mismísima…calle.

Después de mil controles, revisiones y menudas preguntas, estaba presentando mis generales de ley:

-¡Ahhh…tú eres el hijo de…mi compadrito Eloy… Bueno, ¿Y tú qué sabes hacer? A tus…treinta años…¿debes tener… mucha experiencia, nooo?

-Bueno, experiencia…lo que se dice experiencia…

-Solo vas a responder a la siguiente tarea: Haz una prelación de las mujeres, ¡Nooo!…de sus cuerpos; mejor, de la parte principal de su cuerpo…¿Eso sabes, nooo?

Y me sentó frente a una compu y se alejó sobándose ambas manos. Según pude apreciar en sus ojillos medio turbulentos, escondía algo que lo hacía sonreír maliciosamente.

Puse como título: SKALA DE LOS Q, seguido de una pequeña introducción referida a lo que consideraba lo esencial del cuerpo femenino. Después de revisar por tres veces seguidas la prelación quedó así:

Consideraciones Previas: tomando en consideración las últimas clasificaciones venidas desde París, Países Bajos y Tailandia, especialistas en derrier, pompis o culos, hago de su conocimiento la siguiente clasificación en tres grupos, para no caer en confusiones que se prestarían a mil interpretaciones, conjeturas y posibles rajes: a) In-formadas; b) Formadas y; c) Armani.

Explicación: en el grupo de Informales están las pisadas por aplanadora, llamadas, planchas, tablas o desconfiadas; porque buscas afanosamente por todo lado no encuentras nada de nada por ningún sitio; en el grupo de Las Formales, comprende a la favorecidas por la naturaleza y presentan señas ineludibles de sus bondades culinarias; es decir, solo necesitan de un poco de ejercicio y mucha mano; finalmente, el grupo de Las Armani, aquellas que, a una cuadra de distancia, huelen a silicona pura y deben tener mucho cuidado con todo aquello que tiene aguda punta, incluyendo los punteros mentirosos, porque se pueden pinchar y al toque se desinflan y lo peor, pueden salir volando por la ventana ante el temor de ser descubiertas. 

Al día siguiente, a las cinco de la mañana, pude ver algo parecido a la figura paterna provista de un palo de metro y medio, de un cilindro donde, al mover sus aguas, sonaba algo como trozos de hielo que chocaban entre sí, Mientras seguía soñando con mi elección y estaba seguro de coger la chamba, a pesar de todo.

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