Sí, pueee…queriba que mi koro tamién seya tan devoto como l´uaviya siu su tata y tuita nuestra jamilla. Luego, luego, esa misma noche lajlariya con su mama grande pa´que lo catate dende tempranito a la fiesta del Corazón de Jesús. Sí, peee… tendriya que ser como su tata, el tata de su tata y tantos otros varones bien d´iadentro y qu´iabiyan siu los encargaus de la fiesta, dende shempre; inclusive, tuitos ellos, dende la noche anterior ayse diya teniyan qu´iapurar las bestias pa´ yir hasta las faldas del Chachani pa´conseguir el kapo tan necesario pa´las kanchaladas…
Sí, pueee…esta misma noche el kapo estariya
arrumau -por un rato- en la gran tienda de sillar pircau qu´iaciya las veces de
granero, almacén o depósito de la huacakara seca, las raices d´ialfalfa, la
paja y tuito aquello que se juntara p´hacer arder la koncha ande se preparaba
la comida y la chicha.
Y´estando ´nel sitio, vide mi tropa
y´estaba completita, mi mujer, akolpachada en su mantón de Manila, mis hijos,
uno, dos tres; mi nuera, esposa de m´ijo el José…Síii, allí tamién estaba ese
sajrita de mi ñeto, el chanaquito. ¡Cómo habiyan pasau los años! ¡Y´astaba
maltón el muy bandiu! D´iaseguro le picaban las patas, porque no paraba n´iún
momentito…d´iaquí, pa´llá; d´iaquí, pa´llá; d´iaquí, pa´llá.
Yo, lo seguiya huaspiando de riojo pa´que
no se dé cuenta qu´estaba shendo catiau por este su tata grande. Cuando, d´iún
momento a´utro, se quedó clavau co´munestaca. Yo, también me quedé seco,
asombrau por su estraño estau. ¿Qu´iabiya pasau? M´iadentró mucha curiosidá.
Queriya descubrir qué cosa l´abiya pasau ayse diablillo de mil mataperradas y
tal vez po´reso lo queriba tanto, pues m´iaciya recordar mis años de chilpe
bandiu… y hablando de años mozos… ¿qu´estará hashendo el susodicho sajrita?
Catié d´iadenuevo no quieriendo ser
destapau por nadies. Allí, junto auna canchalada en pleno fuego, estaba
contemplando algo m´ijo, pero… S´iabiya quedau lelo, como s´ialgo le juese a
quitar la vida…Vide pande achuntaba sus ojitos y…vaya sospresota; en el otro
lau, paradita y metida en un lindo mantoncito rojo, que con la luz de la
candela brillaba como si juera de purita seda. Aystaba ella, y pareciba estar
cruzando sus miradas con las de mi ñeto. Claro que s´iaciya la desentendida y,
de rato en rato, calculaba y buscaba ayse dueño con sus seguidas catiadas.
Tuita mi vida revolvió enún santiamén;
d´iadepronto, me vi metiu en ese koro que, por primera vez, estaba quietecito y
mudo. Creyo qu´el queriba soltar una sonrisa, pero aquellas miradas
qu´iapareciban y desapareciban alfrente, estaban jugando entre las llamas cada
vez más estiradas y callentes, iluminaban su carita, que también pareciba
corresponderle.
D´iadepronto, en un´esquinita d´iaquella
fogata, otros chilpes juguetones empezaban a brincar uno tras otro; sí, peee…
seña qu´estaba hashendo mucho friyo. ¡Alalau! Cogí mi poncho d´ialpaca y lo
acomodé en mi lomo. N´uice ningún comentario al respecto. Seguiya mirando a mi
koro…de repente está enfermo…y no quiere apriocuparnos… Pero aquí tamién está
su mama y su mama grande…Ellas saben más d´estas cosas; mejor me zampo una taza
de Diana; anque, , m´iandicho qu´e el Ponche está pa´chuparse los dedos y con
este friyo que t´iace dentrar tembladera… ¡Mejor m´ianimo por dos jarros!
Y´astavámos pa´yirnos, dispués d´iabernos
mandau ponches y dianas callentitos; con una copa d´ianisau pa´los mayores. Y
d´iadenuevo lo vide a mi koro contemplando a la ñeta de mi compadre Mateyo,
quien, d´iaseguro, ella también s´iabiya quedau con alguna disculpa.
Prácticamente, tuvimos que catatarlo a
rempujones ayse maltón qu´iaura me pareciba ese mi ñeto que tuaviya seguiya
mudo y muy pensativo. Golví, otra vez, a mis años de chilpe, cuando también
com´uahora, andaba enamorau com´ún burro (alm´itodo) de la doña qu´iaurita era
la patrona o la mama grande. Sí, pueee, aura sí que l´iabiya impactau esa linda
kora y…mejor no le digo nada de nada.
Cayeron las sombras de la noche y lo vide
que se dirigiya, callau y pensativo. Teniya que, por lo menos, darle ánimo
y´esplicarle que tuito el mundo pasa por esos momentos tan difíciles y que
aquello de estar largos ratos metiu en saber más acerca de ella, cuántos años
teniya o si ella queriya que l´acompañe pa´yir al colegio, para…
-¡Benito, hijito…¿Qué tenís? Tuita la
noche te vido muspo…y´asta parece qu´ialgo tia caucau…Decíme, por amor a la
Mamita de Chapi, ¿Acaso t´iagustau la vecinita?
-¡No! ¡Pa´nada!
-Pues yo te digo qu´es muy bonita…
-Solo me gustan sus ojos, que no m´ian dejau
de mirarme…
-¿Solo sus ojos? Mas yo le vido tuita…
D´iarriba, abajo…es una princesita.
-¡Entoce…te la regalo! Solo me gustan sus
ojos…
-!Qu´iojazos! ¿Nooo?
AREQUIPEÑISMOS: basado en el Diccionario de
Arequipeñismos de Juan Gmo. Carpio Muñoz
Canchalada: fogata hecha con kapo, encendida en la
serenata de una fiesta
Catate: lleve usted, jale o arrastre
Catiar: atisbar, mirar de reojo
Caucau: por caucado; tocado, efectado anímicamente
Koncha: cconcha o koncha; cocina rústica hecha con
adobe y barro
Chilpe: cosa pequeña, por ext. chico,
Diana: infusión típica caliente hecha con guindas
y frutas
Golví: por volví
Huacakara: guano seco que sirve de combustible
para las konchas
Koro: ccoro o koro, infante, pequeño
Lajlariya: por hablaría
Luaviya: por lo había
Muspo: triste, huraño, alicaído
Ñeta(o): nieta(o)
Ponche: infusión caliente del lugar hecho con
cacao, castañas, almendras, canela y coco
Tuita (o): todita(o)
jorgebernedop@yahoo.com