domingo, 4 de octubre de 2026

JUICIO ORAL: EL CASO "REYNA DEL POP"

 (Se abre la sesión. El juez golpea la mesa con un mazo improvisado: un micrófono dorado. Público expectante, guitarras listas para rasguear huaynos irónicos.)

JUEZ: —¡Orden en la sala! Se inicia el proceso contra la ciudadana conocida como “Chata Dorada”, acusada de usurpación de título artístico y difamación agravada contra la señora Madonna, autoproclamada Queen of Pop. Fiscal, exponga su caso.

FISCAL (voz fuerte, teatral): —Señoría, la acusada ha cometido el delito de Borderline identitario. Se hace llamar la única reina, cuando todos sabemos que la verdadera es la demandante. Además, ha calumniado con saña, diciendo que Madonna es la Grandma of Pop, que perdió la voz y que ahora depende de la IA. ¡Eso es un Frozen ataque a la dignidad artística!

(El público murmura, uno grita: “¡Que le den pensión de papel higiénico, pero no la corona!”)

ABOGADO DEFENSOR (voz melosa, con guiños al público): —Señoría, mi cliente solo ejerció su derecho a Express Yourself. ¿Acaso no es legal opinar? Además, Madonna ya no baila como antes, sus párpados parecen Hung Up en un estiramiento eterno, y su pancita hace Jump por los aposentos. ¡Eso no es difamación, es descripción clínica!

*(El público ríe, un guitarrista improvisa: “Dormidita, dormidita, con cirugía infinitaaa…”)

FISCAL (interrumpe con sarcasmo): —Objeción, señor juez. La defensa confunde diagnóstico con insulto. Aquí hablamos de una artista que convirtió Like a Prayer en himno mundial, que inventó el escándalo con Erotica, que puso al planeta a bailar con Vogue. ¿Y ahora quieren reducirla a un Bedtime Story de retiro anticipado?

JUEZ (golpeando el micrófono): —¡Objeción aceptada! Continúe.

FISCAL: —La acusada, además, se apropió de médicos de cabecera para arrancar secretos íntimos de lipos y estiramientos. ¡Eso es Into the Groove quirúrgico! Y como agravante, pretende coronarse con títulos que no le corresponden. Señores, esto es como pedir indemnización por haberse dormido en horario laboral, pero cantando Holiday.

(El público estalla en carcajadas. Una señora grita: “¡Eso no está en el Código Civil, está en el Código de la Cojudez Pop!”)

ABOGADO DEFENSOR (sudando, voz quebrada): —Pero señor juez, mi cliente tiene derecho a la fama. ¡Es un derecho adquirido! Aunque su brillo sea prestado, aunque su Lucky Star sea artificial… ¡la ley es la ley!

JUEZ (con sarcasmo): —La ley es la ley, pero también la burla es la burla. Y aquí estamos en juicio oral performativo, no en karaoke de La Isla Bonita.

(El público aplaude. Un borracho grita: “¡Que lo condenen a bailar con los ojos abiertos!”)

FISCAL (remate final): —Señoría, esta impostora no merece la corona. Lo que merece es un Sorry público en BBC, CNN y todas las redes. Y si no, que Madonna viaje a México D.C. y convierta su fama en un Ray of Light que la queme viva en silicona y letras plagiadas.

JUEZ (sentencia teatral): —¡Se declara improcedente la usurpación! En su lugar, se concede:

  1. Una pensión simbólica de papel higiénico.
  2. Un busto de cera en el Museo de la Inutilidad Pop.
  3. Y un curso obligatorio de Music para aprender que la reina es una sola.

(El juez levanta el micrófono. El público canta a coro: “¡Que viva la estupidez, pero que Madonna siga siendo la Reyna del Pop!”)

JUEZ (último golpe de micrófono): —Se levanta la sesión. ¡Y que la acusada se retire caminando derecho… si puede!

(Cajón y guitarra acompañan la salida. El público ríe, aplaude y brinda con chicha. Fin del juicio.)